jueves 7 de mayo de 2009

Carencia de centros

...me gustaria que profundizarais más sobre el tema ya que os dariais cuenta que no hay centros para estos enfermos, las plazas estan contadas y muchas de ellas dadas a dedo. Se de lo que hablo, ya que tengo alguien cercano con una enfermedad mental, la situación es insostenible, miedo a que haga daño a las personas que estan a su alrededor, miedo a levantarte por la mañana sin saber que te vas a encontrar ese dia, familias destrozadas sin que nadie les ayude, las asociaciones ayudan a llevarlo algo mejor pero esa no es la solución, la solución que se está dando ante un arrebato de su transtorno es internarlos unos pocos dias en el clinico y vuelta a su casa, con la "promesa" de apuntarlos en listas para internamiento en los escasos centros que existen en España, el problema ¡QUE NO HAY PLAZAS! estos enfermos se pueden tirar 1, 2 o 3 años apuntados en esas listas sin que se les llamen ya que como digo las plazas brillan por su ausencia, la única solución que te dan tanto médicos, asistentes, defensor del pueblo etc. es un centro privado, en estos centros privados tienes que pagar de 1500€ a 3000€ al mes (incluso más) ¿qué familia puede permitirse ese dinero? Los enfermos mentales estan desprotegidos y las familias más. Os animo a que investigeis un poco más, es un tema que esta olvidado y la gente tiene derecho a saber lo que hay y lo que hacen nuestros politicos para solucionarlo (tanto de un partido como de otro)


Autor: Familiar de un enfermo
Fecha: 26 de abril de 2009 - 12:18h


(Comentario a una noticia de Salamanca24horas.com)

miércoles 1 de abril de 2009

Que vergüenza


Leire Pajín ganará casi 20.000 euros al mes en tres sueldos


Puede que los políticos españoles no estén entre los mejor pagados de la Unión Europea, pero algunos, como Leire Pajín, se han instalado en el olimpo salarial a base de acumular nóminas. La número tres del PSOE, que a su sueldo como secretaria de Organización del partido suma también el de ex secretaria de Estado de Cooperación Internacional, está a punto de cobrar una tercera remuneración: la de senadora por la Comunidad Valenciana. En total, Pajín, de 32 años, se embolsará cerca de 20.000 euros mensuales, más de 3,3 millones de las antiguas pesetas.

(Fuente texto: El Confidencial 26-3-2009)

Para los políticos si hay dinero en abundancia.

martes 24 de marzo de 2009

Falta de apoyo

Los familiares de los enfermos mentales reivindican más apoyo. Dicen que nadie sabe lo que es convivir con una persona con un trastorno mental, sus brotes, la necesidad imperiosa de medicación y la impotencia por la falta de recursos que los "dignifiquen" como a cualquier otro colectivo de enfermos. Y culpan en gran medida a la Administración. "Abordar este problema es caro y costoso y la Administración no invierte. No le convienen estos pacientes", sentencia Margarita Gómez, de la Asociación Granadina de Familiares de Enfermos Mentales, Agrafem.

(Tomado de Ideal (Granada) 23-3-2009)

miércoles 4 de marzo de 2009

Otro en la poltrona

Cara que pondría el señor Zapatero al decir: -Pero hombre, ¿medicación involuntaria para los enfermos mentales graves que no la toman? Anda ya, que apechugen sus familias que para eso los han parido.

Politica feliz

Doña Esperanza Aguirre feliz y contenta pensando, quizá, en lo que se está ahorrando del presupuesto de la Comunidad que ella preside a costa de la desatención a enfermos mentales crónicos. Ja, ja, ja y encima las familias me votaaaaan, ja, ja, ja.

sábado 21 de febrero de 2009

Abandono

Con un informe médico de un psiquiatra, solicitando el traslado involuntario del enfermo por negarse a todo tipo de tratamiento al no estar concienciado con su enfermedad y suplido el mismo por toma de diferentes sustancias, conducta amenazante y violenta, etc., se llama a emergencias 112 y dicen te van a pasar con un médico, cosa que tarda quince angustiosos minutos en que machaconamente una cinta te dice cada segundo que no cuelgues que te va a hablar un médico. Al fin se pone y dice que el informe no tiene validez por ser su fecha de dos días atrás, ante la insistencia de que el enfermo en esos días no paraba casi por casa accede a enviar un médico que avale ese informe. Tras media hora llega, el joven médico apenas ve el informe psiquiátrico, entra a ver al enfermo, que está dormido, por eso se les ha llamado en ese momento, y dice que como lo ve bien no ve razón para internarle. Tras un tira y afloja absurdo accede a hacer un parte y en llamar a otra unidad médica y al Samur. Media hora después llega la unidad y el Samur, llaman a la policía, cosa que es lo primero que se tenía que haber hecho al llamar a emergencias, y en vista de que no llega se lo llevan en la ambulancia a urgencias. Total cerca de dos horas después del aviso a emergencias el enfermo llega al hospital con la gran suerte de que en todo ese ajetreo no se haya escapado.

A los quince días dan de alta al enfermo en peor situación, si cabe, de la que ingresó, con la seguridad de todos de que no va a tomar la medicación una vez fuera y con la única solución de que si se pone agresivo se solicite a un juez una orden de alejamiento ¿para dejar tirado al enfermo en la calle? ¡Qué solución! ¿Para eso acudimos a los servicios "sanitarios"?

La verdad es que la sanidad para la enfermedad mental no funciona, es prácticamente inexistente para los casos graves, para las situaciones límite, y los familiares ni contamos, pasan de nuestra angustia. Claro, que el coste que produciría una eficiente salud mental está mejor empleado en obras públicas u otras cosas que sirvan de aval para futuras eleciones y a seguir en la poltrona.

Ya es hora de que arreglen el problema de los enfermos mentales crónicos sin medicar por no reconocer su enfermedad y potencialmente peligrosos precisamente por la falta de cuidados profesionales sobre todo si para paliar sus males se dedican al alcohol y otras sustancias. Su cuidado nos lo han traspasado a las familias, pero, ¿estamos preparadas? ¿tenemos alguna ayuda?¿alguien nos hace caso?

Que mal funcionan los servicios sanitarios. Que práctica inexistencia de servicios sociales. Que deescordinación. Que abandono consentido a los enfermos mentales. Que desconsideración a sus familias y a la sociedad en general.

domingo 15 de febrero de 2009

Deniegan internamiento en un psiquiátrico a un indigente de El Puerto

El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María ha mostrado hoy su "perplejidad" después de que un juez haya denegado el internamiento involuntario de un indigente sin techo de la localidad en un centro psiquiátrico por tercera vez en los últimos meses.

La concejal de Bienestar Social, Mariola Tocino, ha mostrado su "incomprensión" ante el caso de Ángel Blanco, conocido como "el indigente sin techo de El Puerto".

Según Tocino, ahora podrá seguir durmiendo entre cartones, en los pinares o en cualquier otro rincón de la ciudad "gracias a la reiterada" decisión de un juez que ha dictaminado que en este caso prevalece el derecho de Blanco "a vivir en la miseria, con su esquizofrenia residual", sobre otra cualquier consideración de índole asistencial.

A su juicio, ahora sólo queda esperar a que ocurra lo inevitable, ya que Ángel tiene el "beneplácito" de los Tribunales para continuar viviendo "en unas condiciones lamentables de higiene y cuidado personal".

"Los jueces han reconocido su derecho a elegir vivir en la basura", añade.

Ángel B.M., es natural de Nepas (Soria), aunque residente asiduo en zonas de pinares de la localidad gaditana.

Su situación es conocida por los servicios sociales municipales desde enero del 2001, y ha sido visitado periódicamente en las distintas zonas donde ha residido por el trabajador social municipal.

Tras rechazar ayudas y recursos sociales, el Ayuntamiento presentó una solicitud en el juzgado número uno de la localidad para que fuese internado en un centro psiquiátrico o social, alegando que Ángel vive sin techo en una parcela de pinares rodeado de desperdicios, subsistiendo de los contenedores de basura y de la mendicidad, aunque no obtuvieron respuesta positiva del citado Juzgado de Instrucción.

En febrero de 2004, los trabajadores sociales comprobaron que su situación había empeorado, por lo que presentaron una nueva solicitud de ingreso involuntario por enfermedad mental en el Juzgado número 4 de la localidad, que tampoco procedió a autorizar el internamiento.

Todos los años, cuando llueve, Ángel Blanco comparece y permanece voluntariamente en el albergue municipal varios días en los que mejora su estado de salud física y nutricional, ha recordado el consistorio.

Por ello, el pasado noviembre, se tramitó de nuevo judicialmente su ingreso involuntario en un centro, así como la solicitud de incapacitación judicial a la fiscalía de incapaces de la Audiencia Provincial de Cádiz, que también lo ha denegado.

(Noticia publicada en La Voz Digital 13-02-2009 )


El que dijo que la Justicia es un cachondeo dió en la diana.

sábado 20 de diciembre de 2008

Si está loco, que lo encierren

Una vez más, la enfermedad y los enfermos mentales son noticia por un hecho luctuoso, triste, en cierta manera alarmante. Un enfermo psíquico, esta vez en Utebo, barrio para unos y pueblo para otros, cercano a nuestra capital, que no es precisamente la España profunda como a veces se nos quiere hacer creer, un enfermo mental decimos, ha matado a su hermana y herido a su propia madre tras una discusión. Una vez más se convierte en triste noticia y objeto de debate la peligrosidad criminal de los enfermos mentales.

Los llamados enfermos psiquiátricos, aunque sean enfermos graves como parece ser el caso que nos ocupa, no son peligrosos, al menos no más que el resto de la población. Eso si, con una condición: que estén adecuadamente tratados. Y aunque les parezca raro, estamos ante un problema político y no sanitario. Los médicos conocemos bien nuestro oficio, sabemos cómo evitar, o al menos reducir notablemente, los trastornos de conducta del enfermo mental grave. Pero, de nuevo, la mal llamada clase política no nos facilita el trabajo. Eso si, a la hora de pedir nuestro voto todo son promesas, que, como dicen algunos, están hechas justo para no cumplirse.

En España es imposible hoy, legalmente hablando, obligar a que una persona enferma psíquicamente siga un tratamiento de forma ambulatoria para restablecer su salud, salvo que haya cometido un delito. Es decir, hace falta que ocurra un acto criminal como el que ha pasado en Utebo para que esa persona, cuyos antecedentes psiquiátricos eran evidentes según han confirmado los medios de comunicación, sea “obligado”, con todas las garantías legales que se quiera, pero obligado al fin y al cabo, a seguir un tratamiento psiquiátrico. En cambio, y paradójicamente, sí se le puede internar de forma involuntaria y por ende se le puede privar de libertad; eso sí, de forma siempre breve y lamentablemente por criterios mas económicos que sanitarios.

¿Se puede ser libre si no se tiene salud mental? ¿Se puede elegir entre varias opciones si se está sometido a ideas delirantes, obsesiones, alucinaciones, alteraciones del ánimo, descontrol de los impulsos, distorsión de la memoria o se tiene una inteligencia deficitaria? ¿Es posible ser autónomo si la esencia del ser humano como es el pensamiento y la voluntad están dañadas? Mi respuesta no puede ser más contundente a tos las cuestiones: NO, en modo alguno

Estamos ante una legislación contradictoria en la que por un lado permite un internamiento psiquiátrico aunque sea preceptiva la tutela judicial, pero en cambio por otro lado rechaza de plano la imposición de un tratamiento medico ambulatorio, que aunque coarte la libertad del sujeto, siempre será una medida menos agresiva y costosa que el ingreso en una unidad de psiquiatría.

Un enfermo mental bien tratado es tan peligroso como usted o como yo, no más. Y no le estoy pidiendo un acto de fe, si no lo cree vea las evidencias científicas que atestiguan mi aseveración. Un enfermo mental bien diagnosticado, pero que no sigue el tratamiento prescrito (aunque sea a la salida de un periodo de internamiento), se convierte indefectiblemente en una bomba de relojería que puede explotar en cualquier momento. Y eso es lo que esta ocurriendo en muchos de los casos que saltan a los medios y que generan lo que llaman pomposamente “alarma social”.

El enfermo mental, sobre todo en las llamadas “psicosis”, no tiene conciencia de enfermedad; es decir, no sabe que está enfermo ni se reconoce como tal. Los enfermos en estas situaciones creen enfermizamente que son los “demás”, es decir los otros, el resto del mundo, incluso su propia familia y amigos, quienes les persiguen, les vigilan, les amenazan, les insultan, les critican; en fin, les amargan y complican injustificadamente la existencia. Como el sujeto no reconoce estar enfermo, la consecuencia inmediata y lógica es abandonar el tratamiento a las pocas semanas de haberse iniciado, si es que alguna vez lo llegan a comenzar.

En definitiva, si queremos evitar muertes absurdas habrá que facilitar el abordaje terapéutico del enfermo mental. Será necesario obligar, con todas las garantías legales precisas, pero obligar coactivamente a seguir un tratamiento médico que es la única medida eficaz demostrada para conseguir, sino la curación, si al menos el control de los síntomas y, por ende, la peligrosidad criminal de estos enfermos.

En esta sociedad obsesionada por lo políticamente correcto, en ocasiones seguirá siendo necesario restringir la libertad individual en aras a la protección social. Habrá que imponer una medicación a la fuerza sin esperar a que el enfermo cometa un delito, habrá que ingresar al enfermo de forma prolongada aunque ello coarte su libertad de movimientos a cambio de mejorar su salud mental y garantizar la seguridad de su entorno. Al enfermo no hay que castigarle sino curarle, o acaso, ¿no es suficiente castigo el padecer una enfermedad mental?

Por el camino que vamos, los enfermos psiquiátricos seguirán estigmatizados y mal tratados por una sociedad que ni les comprende ni se esfuerza por hacerlo. Sociedad que se limita a apartarlos como apestados en cárceles y no en centros sanitarios al igual que se hacía en la edad media. No obstante algo hemos ganado, ahora al menos no se les pasa por la hoguera.

José Carlos Fuertes Rocañín, Médico Psiquiatra (Publicado en Aragón Digital el 19-12-2008

domingo 23 de noviembre de 2008

Tarde y mal

Tarde y mal: España. El subdirector general de Coordinación de Sanidad Penitenciaria ha dicho, al comentar los preocupantes datos presentados por Instituciones Penitenciarias, que "la reforma de salud mental no dio alternativas: traspasó la responsabilidad del cuidado de esos enfermos a los familiares". A buenas horas. Muchas veces he escrito sobre la barbaridad que supuso cerrar los psiquiátricos sin dar alternativas a los enfermos y a sus familias. Herencia de los terribles 60, de la antipsiquiatría que reaccionó mal frente a los abusos que se cometían en los manicomios tradicionales, del cóctel freudiano-marxista que produjo el aborto de la "politización de la locura" o la llamada "lucidez revolucionaria de la locura", de los malabarismos intelectuales de Gilles Deleuze o Felix Guattari, de la reivindicación "revolucionaria" del marqués de Sade, de la emotivización demagógica del Marat-Sade de Peter Weiss o Alguien voló sobre el nido del cuco de Forman (basada en un novela de Ken Kesey, apóstol del LSD). 40 años después el 25% de los reclusos españoles padece alguna enfermedad mental y el 17,6% de ellos tenía antecedentes psiquiátricos anteriores a su ingreso en prisión, porque la falta de detección y tratamiento convierte a los enfermos en delincuentes; hay comunidades -como Andalucía- que carecen de centros especializados para el tratamiento de enfermedades mentales; en toda España sólo existen dos centros -Sevilla y Alicante- con plazas para reclusos con enfermedades mentales; y muchas familias han sido destruidas al tener que afrontar los cuidados que un enfermo mental requiere.

(Parte de un artículo de Carlos Colón publicado en Diario de Sevilla el 20-11-2008)

miércoles 29 de octubre de 2008

Asiem pedirá en el Congreso y Senado una atención digna para los enfermos mentales

Que la psiquiatría tenga la misma consideración que la traumatología, la oncología o la cirugía. Con este espíritu reivindicativo se reunirán mañana, miércoles, los miembros de la Asociación para la Defensa Integral del Enfermo Mental (Asiem) de Valencia con el presidente de la Comisión de Sanidad del Senado, José María Esquerda, con su homólogo del Congreso, Gaspar Llamazares, con un representante del Grupo Mixto y con uno de loa asesores del Ministerio de Justicia para tratar "la gravedad de la situación de las personas con enfermedad mental y la carencia de recursos en España".

La portavoz de Asiem, Elisa Tórtola, indicó que la entidad ha organizado una ronda de contactos con políticos e instituciones para, "exigir lo que es un derecho, que es la buena atención a nuestros enfermos".

Asiem informó que los enfermos quedaron abandonados a su suerte tras el cierre de los psiquiátricos por la falta de recursos de la Administración, ya que treinta años después de la clausura de los manicomios no hay residencias públicas, ni viviendas tuteladas ni trabajos protegidos y las familias tuvieron que asumir una responsabilidad para la que no estaban preparadas.

Apatía y consumo de drogas

"Hay unos cuantos centros de rehabilitación pero cuando terminan de estar ahí, se encuentran como al principio porque no existen recursos y vuelven a estar otra vez en sus casas estancados y empeorando... y en muchos casos la apatía, la dejadez, la tristeza y la falta de ilusión por la vida acaban por conducir al enfermo al consumo de drogas, con lo que se convierte en una doble enfermedad y no hay donde atenderlos", expresó Asiem.

La asociación destacó que, en la actualidad, hay muchos padres mayores de 80 años que tienen que seguir asumiendo el papel de enfermeros y preocupándose de la medicación, ya que los enfermos tienden a dejarla lo cual se convierte en un problema muy grave asociado a la enfermedad. (P. G. del Burgo en Levante-emv.com 28-10-2008).

martes 21 de octubre de 2008

El 90% de las personas que sufren una enfermedad mental están en paro

"La principal preocupación de las personas que sufren una enfermedad mental es el mundo laboral. Necesitan un empleo para ser independientes, pero la realidad dice que el 90% están en el paro, según la responsable de la Fundación Intras, Teresa Orihuela" (20 Minutos).

viernes 10 de octubre de 2008

El PSOE admite que "queda mucho por hacer" para mejorar la asistencia a los enfermos mentales

L.Delgado / Madrid- 09/10/2008.- La secretaria de Bienestar Social del PSOE, Marisol Pérez, ha admitido que desde el PSOE son "conscientes de que queda mucho por hacer" y de que tienen que "seguir trabajando todos juntos: las CCAA, las asociaciones de familiares, los profesionales sanitarios y las instituciones públicas", para mejorar la asistencia sanitaria" a los enfermos mentales.

A su juicio, "hay que ampliar la información para convertir la salud mental en una prioridad global y hacer un esfuerzo por mejorar las políticas de salud mental y el acceso a servicios de salud mental de calidad en todo el territorio".

Pérez recordó, en un comunicado con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que los desórdenes mentales causan una carga considerable en individuos, familias y sociedades y añadió que se estima que unos 450 millones de personas en el mundo padecen un trastorno relacionado con la salud mental, y en España algo más del 15% lo padecerá a lo largo de su vida.

Pérez apuntó que "la atención a la salud mental ha sido y sigue siendo uno de los objetivos prioritarios de los socialistas, de ahí la importante labor que está desarrollando el Gobierno de Zapatero para salvaguardar la dignidad y las libertades fundamentales del enfermo mental", según informó el PSOE en un comunicado.

Pérez afirmó que "las políticas de salud mental y los planes para su implementación son esenciales para la coordinación de servicios que permitan mejorar la atención sanitaria y la integración social de estos enfermos".

En este sentido, recordó que en la anterior legislatura se aprobó la Estrategia de Salud Mental, que establece una serie de objetivos que deben desarrollar las CCAA y el Ministerio de Sanidad y Consumo, con el fin de mejorar la atención a los pacientes que padecen estos trastornos, reducir el estigma y la marginación al que se ven sometidos, e impulsar las actividades de prevención, diagnóstico precoz, tratamiento, rehabilitación y reinserción social.

Este año, continuó, "ya se han iniciado los trabajos para analizar el momento en que se encuentra la Estrategia con el grupo de expertos en Salud Mental del Consejo de Europa", cuya evaluación comenzará a finales de este año, y para conocer también la labor llevada a cabo por ese grupo de expertos en la defensa de los derechos del enfermo mental.

Asimismo, la dirigente socialista destacó que "este Gobierno también ha promovido, a través del Instituto de Salud Carlos III, líneas de investigación interdisciplinarias sobre el tema, así como redes acreditadas de centros de investigación en salud mental, para que estos enfermos reciban una atención basada en las mejores evidencias científicas".

(Fuente: SolidaridadDigital)

Palabras, palabras, palabras... ¿para cuando los resultados?